Un edificio de estilo
arquitectónico victoriano en ruinas
será el elemento central del
decorado del Carnaval 2009 que ha
diseñado Carlos Sainz para la
próxima edición de la fiesta, que se
dedicará al cine de terror.
Según los datos a los
que ha tenido acceso EL DÍA, el
decorado, que se instalará en el
recinto ferial, consta de cuatro
partes. Una pantalla central de
retroproyección, que proyectará
fragmentos de películas clásicas del
cine de terror, así como motivos
decorativos alegóricos al género;
una criatura terrorífica que se
colocará a modo de frontispicio
sobre la pantalla; dos puertas de
salida, colocadas a ambos lados de
la plataforma, que alternará la
salida de grupos con la de las
aspirantes a reina, y un fondo, que
representará un ocaso tenebroso
estampado con símbolos y personajes
del mundo de terror.
Las dos puertas de
acceso para las aspirantes se
instalarán a ambos lados del
escenario y tendrán seis metros de
alto por otros tantos de ancho, y
con un muro de 80 centímetros de
grueso. Todo el fondo del escenario
estará formado por una lona de PVC
impresa en cuatricromía, que ocupará
un frente de decorado que tendrá 32
metros de ancho por 12 de alto.
Pese al notable
recorte del presupuesto de la
escenografía, que pasa de los
500.000 euros gastados en la edición
de la magia (el pasado febrero) a
los 60.000 presupuestados para el
año de la crisis, el primer teniente
de alcalde, Ángel Llanos, ha
encargado a Carlos Sainz un diseño
"que impacte, que rompa moldes y que
mantenga la espectacularidad visual
pese al importante recorte
presupuestario".
Tanto Llanos como
la concejala de Fiestas, Maribel
Oñate, ultiman los preparativos de
la escenografía que diseña Carlos
Sainz y que se adaptará tanto al
importante recorte presupuestario
como al aforo al que se trasladan
los actos.
Fruto también de
las políticas restrictivas acordadas
por el equipo de gobierno y
diseñadas por Ángel Llanos, el
Carnaval volverá a celebrarse en el
recinto ferial, bajo techo. Aunque
las instalaciones del Centro de
Ferias y Congresos de Tenerife, que
fuera diseñado por Santiago
Calatrava, no es el lugar ideal para
celebrar la gala a juicio de Maribel
Oñate y del director de la gala,
Jaime Azpilicueta, esta ubicación
permite recortar parte del gasto
extra que se realizó en la última
edición para acondicionar el recinto
habilitado sobre la explanada
exterior del Parque Marítimo César
Manrique.
Tal y como
ocurriera en el estreno del recinto
ferial, precisamente con la
celebración de una gala de Carnaval
dirigida por Eduardo Bazo, el
escenario se colocará de forma
transversal y no longitudinal, con
la trasera del escenario orientada
hacia el Auditorio de Tenerife.
Precisamente en el espacio que se
libere en el recinto ferial entre
bastidores se habilitará el back-stage
de la gala, lo que permitirá también
ahorrar el alquiler de las carpas de
la última edición del Carnaval.
Otro ahorro
significativo viene condicionado por
la contratación de las gradas al
propio recinto ferial, pues no se
volverán a traer las que se
contrataron en la última edición de
la fiesta.
La disposición del
escenario, así como de las sillas y
las gradas, será similar al año de
México, la única vez que se dispuso
así la tarima que luego se cambiara
por una distribución longitudinal
por el rechazo de las murgas, que
consideraban que el público estaba
muy alejado. Esta distribución
obliga a recortar las localidades,
que pasarán de las 9.000 de febrero
a 7.500.