La murga
Chiripitifláuticos
ha
recuperado
la
normalidad
tras el robo
sufrido hace
unas semanas
en su local
de ensayo,
situado en
el barrio de
El
Sobradillo.
Amigos de lo
ajeno
lograron
acceder al
local
rompiendo
los barrotes
de las
ventanas, y
según
explicó ayer
el
presidente
de la murga
infantil,
Cristóbal
Hernández,
se llevaron
ropa y
algunas
trompetas.
Pero también
rompieron un
armario,
"pues lo
abrieron con
unas
tijeras".
Los
ladrones,
que esta vez
quisieron
irrumpir en
un local
donde
ensayan
niños,
aprovecharon
la madrugada
para llevar
a cabo la
acción. Esa
misma noche,
según
detalló
Hernández,
los
componentes
de la murga
habían
celebrado
uno de sus
ensayos, y
fue al día
siguiente
cuando los
mismos
componentes
de la murga
chicharrera
alertaron a
su
presidente
de lo que
había
ocurrido.
Sin embargo,
desde el
Ayuntamiento
de Santa
Cruz, en
concreto el
Distrito del
Suroeste,
tomaron
cartas en el
asunto, y
han
arreglado
los
desperfectos
originados
tras la
entrada de
los
ladrones.
Cristóbal
Hernández
aseguró que
en ese local
llevan
ensayando
desde el año
2002, y
"cuando me
contaron lo
que había
pasado pensé
que era
mentira",
dijo. La
murga
infantil
Chiripitifláuticos
lleva
participando
en el
Carnaval de
Santa Cruz
de Tenerife
desde hace
15 años, y
en la
actualidad
acoge a unos
12 niños.
Pese a que
al final la
normalidad
ha regresado
a este lugar
de ensayo,
lo cierto es
que el
veterano
presidente
de la murga
advierte de
que por la
zona se han
detectado
otro srobos,
por lo que
espera que
alguien
actúe para
evitar que
se produzca
cualquier
otro acto
similar. Los
niños
continúan
con los
ensayos,
pues se
avecina una
nueva
edición de
Carnaval
santacrucero.
Eso sí, el
susto no hay
quien se los
quite.