Mientras que el primer teniente de alcalde y
concejal de Economía y Hacienda, Ángel Llanos,
del PP, visitaba durante la noche del pasado
miércoles a los grupos del Carnaval, el
presidente del Comité Local de Coalición Canaria
(CC), José Manuel Bermúdez, emprendía un
recorrido por algunos de los locales de las
murgas situados en la conocida calle de La
Noria. Es decir, los "pibes" juntos, pero no
revueltos, y cada uno a lo suyo.
El vicepresidente del Cabildo
de Tenerife -posible adversario de Llanos de
cara a la Alcaldía en 2011- estuvo arropado por
algunos concejales capitalinos, como es el caso
del portavoz José Alberto Díaz-Estébanez; los
ediles de Urbanismo, Luz Reverón, y Seguridad y
Tráfico, Hilario Rodríguez -aunque este se dejó
ver en la paralela visita de Llanos y compañía-,
o Ilda Romana López, de Sanidad y Medio
Ambiente. Todos compartieron unas horas con Ni
Pico Ni Corto, Triqui-Traques y Diablos Locos.
La resaca a la sorprendente
decisión política tomada por el alcalde, Miguel
Zerolo, de invitar a la oposición a formar parte
del equipo de Gobierno, ha centrado la atención
de los representantes municipales, pero quizás
las visitas al Carnaval han podido aliviar algo
las tensiones. Pero es que entre "pibes" anda el
juego en Carnaval.
Ni Pico Ni Corto.- Es
la famosa murga que se vio envuelta en la
polémica canción de "Chicharreros de Corazón".
Sus componentes recibieron durante la noche del
pasado miércoles a la comitiva nacionalista.
Deleitaron con algunas letras en referencia a
las tradiciones y las raíces canarias. "¿Dónde
están las papas y el queso?", preguntaron. Y eso
claro que gustó a CC. Pero, por si fuera poco,
dieron a entender que no les hace mucha gracia
la presencia de la bandera de España en La
Noria. Recordaron, quizás, aquella época en la
que nacionalistas y populares disputaron el
poder de representación en la ciudad en cuanto
al adorno de banderas en la céntrica calle
capitalina: o la bandera nacional o la de las
siete estrellas verdes. "Algunos no tienen claro
la Patrona de Canarias. Mi Virgen de Candelaria,
la Patrona de Canarias", expresaron los
componentes de Ni Pico.
Pero no fue la única letra. La
murga chicharrera provocó las risas del
personal, pues con un tono irónico, homenajeó la
labor actual que ejercen las mujeres, las amas
de casa... "Un homenaje que una murga quiere
dedicar a todas esas mujeres; lo que hacen esas
mujeres es el trabajo de verdad", dijeron. Y,
cómo no, despidieron a los integrantes del
Comité Local de CC con un ya clásico
"Chicharrero, Chicharrero, Chicharrero de
Corazón...".
Triqui-Traques.- Los
Triqui-Traques aguardaban turno también en su
habitual local de ensayo de La Noria. Comenzaron
con su presentación, y entre sus primeros temas
criticaron al "guindilla" de turno. Ante la
presencia del concejal de Seguridad y Tráfico,
Hilario Rodríguez, los murgueros arremetieron
contra la Unipol. Y no faltaron las críticas al
Cabildo por su "improvisación". Bermúdez,
vicepresidente de la máxima institución insular,
se convertía, por tanto, en el otro punto de
mira. Mencionaron el proyecto del tren del sur y
el tráfico también formó parte del repertorio.
"Sentados en el tranvía se han olvidado de que
nuestra Isla se atascó", refirió Triqui-Traques.
Achacaron a la empresa eléctrica Unelco Endesa
que se haya "reído" sobre el tendido de Vilaflor.
Diablos Locos.- La
comitiva de políticos de CC continuó el paseo
por La Noria. El local de Los Diablos Locos se
convirtió en el siguiente destino. El alcalde,
Miguel Zerolo -no estaba presente-, y su socio
de Gobierno, el primer teniente de alcalde y
concejal de Economía y Hacienda, Ángel Llanos,
fueron esta vez las víctimas de esta otra futura
participante destacada en el concurso de murgas.
Al "pibe" de Ofra, por ejemplo, le recriminaron
el hecho de que "saca billetes para pagar una
canción", en clara referencia a la inversión
económica destinada por la Sociedad de
Desarrollo para el supuesto plagio de
"Chicharreros de Corazón". Criticaron la "nueva
charca" de la plaza de España y sorprendieron
con una nueva crítica al Auditorio de Tenerife,
el emblema cultural diseñado por Santiago
Calatrava, que costó más de 14.000 millones de
pesetas para que "los niños ricos hagan sus
bodorrios".