Una
quincena de personas -no
sólo jóvenes, sino
también de mediana edad-
pernoctaron anoche ante
la taquilla del recinto
ferial a la espera de
que mañana, a las 8:00
horas, se pongan a la
venta las ansiadas
entradas. Este año, por
primera vez, la cola
comenzó dos días antes.
En la
fila también hay una
recompensa: ser los
primeros y salir en la
portada del periódico. Y
que hoy vaya José Juan
Rolo, de Radio Club, y
los entreviste, un
ritual que tiene lugar
diez días antes de que
comiencen los concursos.
A
primera hora de la tarde
de ayer, se instalaron
aficionados de Diablos
Locos, llegados desde el
Cigüeñal, en Ofra. No
escatimaron esfuerzos y
hasta se pertrecharon de
una carpa que les
refugia del sereno
mientras esperan el paso
de las horas en torno a
una mesa y varias sillas
de playa. Cristo Manuel
Montelongo Villar,
Jonathan Andrés Lugo
Polegre, José Luis Nuez
Abreu, Francisco
Rodríguez alias
"Ortega", Yeray Nuez
Rodríguez, Marta Arvelo
Muñoz y Grego Cabrera
integran el primer grupo
que, sobre las 21:30
horas, ya padecían
algunas carencias. "Este
año han colocado baños,
pero les falta papel
higiénico. Han cerrado
todo con vallas y, los
que se queden a mitad
del pasillo, o se orinan
encima o pierden el
turno".
Los
primeros de la cola son
estos siete murgueros,
aficionados de Diablos,
que vienen a por bonos u
entradas de la final.
"En total estamos
guardando el puesto a
unas quince personas.
Hasta ahora ya hemos
hecho tres turnos, y los
repetiremos hasta la
mañana del miércoles
(por mañana)". En tono
divertido preguntan
cuándo saldrá la foto en
el periódico, mientras
añaden que en total
prevén adquirir unas 90
entradas, pues agotarán
las seis localidades por
concurso que la
organización permite
adquirir a cada persona.
Entre
los primeros están los
tíos de Rubén Salas
Nuez, componente de
Diablos Locos, que
también pasó a hacer la
cola hasta que tuvo que
ir al ensayo. En el
diálogo a siete bandas,
uno de ellos reprocha a
la organización que las
entradas no sean
numeradas, lo que les
evitaría volver a hacer
la cola en la víspera de
la final de murgas.
"Dile ahí que tenemos
experiencia en el
montaje de carpas a ver
si nos contratan", dice
otro.
El
primer grupo ocupa el
frente de las dos
taquillas, no así Mary
Luz Trujillo y Jeremías
Rodríguez, que desde las
14:30 horas instalaron
su caseta.
También en segundo
lugar, en este caso a la
izquierda, de frente a
la taquilla, Mary Carmen
Rodríguez, quien ya tuvo
tiempo de ganarle los
dos envites que disputó
a los primeros de la
fila. La acompañan José
Antonio Hernández
Rodríguez, Jorge Duque
-un venezolano que
vivirá este año por
primera vez el
Carnaval-, Sabrina y
Noelia Rodríguez, José y
Mary "la de los Diablos
Locos".
Un
poco más rezagados,
entre más iglúes, Vanesa
Cristina y Marina,
seguidoras de Triqui-Traques,
y Yaiza, Davinia y
Jorvia, seguidoras de
Bambones. "Mi tía
trabaja en el recinto
ferial. Se asomó y me
dijo sobre las cuatro de
la tarde que ya había
gente. Y nos bajamos
sobre la marcha", cuenta
una de ellas. "¡Ah,
apunta, que hace dos
años Hilario (entonces
concejal de Fiestas) nos
trajo pizzas y nos puso
un foco. Este año hay
foco, pero apagado".